Durante el conflicto entre EEUU/Israel e Irán ha habido una variable que ha aumentado en mayor proporción que el precio del petróleo: el número de expertos en economía.
En periodos de crisis, estamos acostumbrados a ver cómo todos los telediarios empiezan con un análisis de cómo ha empeorado la economía. En el caso de este conflicto, que ya ha generado una crisis mundial, nos hemos cansado de escuchar cómo ha aumentado el precio del petróleo.
Sin embargo, también hay otros elementos en la economía que, aunque suene sorprendente, se han visto afectados o se verán afectados en el futuro. Aquí enumeraremos algunos ejemplos menos habituales.
LA CESTA DE LA COMPRA, EN SU CONJUNTO, SE HA ENCARECIDO POR EL AUMENTO DEL COSTE DEL TRANSPORTE DE TODOS LOS PRODUCTOS
El primer impacto de este conflicto es que la cesta de la compra, en su conjunto, se ha encarecido. Esto está relacionado con uno de los sectores más importantes de la economía global actual: el sector transporte.
Vivimos en una sociedad globalizada, donde cada producto que compramos, por mucho que lo compremos en el supermercado de nuestro barrio, ha tenido que recorrer muchos kilómetros para llegar a su estantería. Este trayecto, generalmente, se lleva a cabo gracias a grandes camiones que son muy dependientes del diesel (más del 90% de los camiones de carga pesada usan diesel como combustible).
Por ello, como las empresas de distribución tienen que afrontar mayores costes para llevar su producto hasta las manos de los compradores, trasladan el aumento del coste al precio final del producto.
EL PRECIO DE LA LUZ Y LA CALEFACCIÓN HA AUMENTADO
Aunque el foco principal se pone sobre el petróleo, el estrecho de Órmuz también es un paso clave para el transporte del gas natural licuado. Según datos de la CNN, el 20% del gas natural licuado pasa por este estrecho.
Esto afecta tanto al precio de la calefacción, como al de la electricidad. Por un lado, es evidente la relación del precio de la calefacción en el caso de las calderas de gas. Por otro lado, en el caso del precio de la electricidad, lo que incluye, también, las calderas eléctricas, está estrictamente relacionado con el funcionamiento de su sistema de precios.
El sistema de precios en Europa y en España funciona mediante un modelo llamado mercado marginalista. En este modelo las distintas tecnologías eléctricas (renovables, nuclear, hidráulica y gas) inyectan energía al mercado empezando desde la más barata (renovables) y terminando en la más cara (gas). La demanda se va cubriendo en ese orden hasta alcanzar toda la electricidad necesaria, y la última tecnología que entra para satisfacer la demanda es la que fija el precio final para toda la electricidad.
Por eso, aunque gran parte de la energía provenga de fuentes baratas como la solar o la eólica, si el gas entra en el sistema con precios altos por influencia de este conflicto, toda la electricidad termina pagándose a ese precio más elevado.
LAS HIPOTECAS VARIABLES SUBEN SU PRECIO POR ESTE CONFLICTO
No, no es una broma. Este conflicto ha hecho (o hará) que tu hipoteca, si es variable, se encarezca. Entender este impacto es más complicado que lo que ha sido comprender los anteriores, ya que está relacionado con la tan complicada naturaleza de la economía global.
Como hemos visto anteriormente, la cesta de la compra ha aumentado, es decir, el precio de la vida se ha encarecido. A este fenómeno se le llama inflación, un complejo término que ya habrás escuchado más de una vez.
Para intentar detener la subida de precios (inflación), los Bancos Centrales (la institución que administra la moneda de un país o región) aumentan el valor del tipo de interés de su moneda. El tipo de interés es, usando términos coloquiales, el coste de una moneda, es decir, el porcentaje extra que tengo que pagar para pedirle dinero al Banco Central. Esta modificación del valor, aunque muchos estudios demuestren que no es tan eficaz para detener la inflación como se piensa, se hace para "enfriar" la economía y evitar que los precios sigan aumentando.
Aquí es donde el conflicto conecta con las hipotecas variables, ya que el mayor enemigo de un hipotecado, el euríbor (otro complejo término que ya habréis escuchado antes), está estrechamente vinculado a los tipos de interés. Cuanto más aumente el tipo de interés, más crece el euríbor. Como el dinero a pagar por un deudor con hipoteca variable está vinculado al euríbor, este conflicto hará que tu hipoteca, si es variable, aumente en la próxima actualización.
En resumen, no es la guerra en sí la que aumenta el precio de la hipoteca, sino su efecto sobre la inflación y las decisiones del Banco Central.
NO TODOS PIERDEN: LOS INVERSORES CON ACCIONES EN EMPRESAS PETROLÍFERAS HAN GANADO DINERO (PERO ASUMIENDO RIESGOS)
No será ni la primera ni la última crisis en la que las élites económicas sacan provecho para aumentar su colchón con respecto a la clase media. En este caso, los grandes inversores con acciones en empresas petrolíferas han visto cómo sus acciones han aumentado su valor significativamente.
Un ejemplo es el aumento de valor de la empresa española Repsol. Antes del inicio de este conflicto, el 27 de febrero del 2026, una acción de esta compañía tenía un valor de 19,02€. Un mes más tarde, el 31 de marzo, en pleno conflicto, la misma acción había aumentado su valor un 29,6%. Por poner números, el mayor accionista de Repsol, el fondo (buitre) BlackRock, dispone de aproximadamente 77 millones de acciones de la empresa (cerca del 7%). Si por cada acción ha ganado 5,6€, ese fondo ha ganado 433 millones de €. Calderilla.
Esto se debe a que, debido al miedo a problemas en el suministro mundial de petróleo, especialmente por el cierre del estrecho de Ormuz, lugar por donde circula en barco el 20% del petróleo mundial, el precio del producto ha aumentado exponencialmente. Al subir el precio del petróleo, las empresas petrolíferas han aumentado enormemente sus beneficios, lo que ha atraído a muchos inversores y ha hecho que las acciones de estas empresas suban su valor.